Documental, ficción performativa, cuerpo, voz, humor, deseo y escena. Subtítulos en español e inglés: actívalos para verlo con sonido o en silencio.
Qué es
Cuerpos que no se callan — Cuerpos de Lorca nace de un proceso de teatro aplicado con un grupo de cinco mujeres adultas con parálisis cerebral y distintas necesidades de apoyo, pertenecientes a ASPACE Dos Hermanas.
ASPACE es la red de entidades que en España atiende a las personas con parálisis cerebral y sus familias.
Durante dos años, este grupo ha trabajado en ASPACE el teatro y la expresión corporal, la dinámica de grupo, la voz y la entonación, el silencio orgánico, el juego escénico. De ese recorrido —de las clases, los ejercicios, las entrevistas— va naciendo una pieza híbrida entre la escena y la cámara. El proyecto parte de ahí: de un trabajo que ya lleva tiempo vivo.
La pieza no habla por ellas. Las mira crear.
Por qué Lorca
Porque nadie como él contó el cuerpo encerrado y el deseo que no cabe. Bernarda, Adela, Yerma, la Zapatera, la Novia: mujeres vigiladas, con hambre de salir, atravesadas por normas y silencios. No son referencias lejanas — son espejos.
Frente a este grupo, hoy, encienden las preguntas que importan:
¿Quién decide sobre mi cuerpo?·¿Qué deseo?·¿Qué me dejan hacer?·¿Cómo ocupo un espacio?
Y porque a Lorca lo silenciaron, y aun así no se calló. Este proyecto trabaja del lado de lo que no se calla: para que los cuerpos y las voces que la sociedad aparta encuentren escena, y memoria. Eso es lo que las artes pueden hacer y casi nada más logra.
Teatro aplicado
Aquí el teatro es herramienta artística, pedagógica y relacional —y también terapéutica—. Este trabajo se puede habitar de muchas formas a la vez: proceso y creación, juego y cuidado, escena y encuentro. No hacemos que una lectura gane a las otras: cada cuerpo entra desde su propio ritmo, su forma de comunicación y sus apoyos, y cada quien encuentra ahí lo suyo. El teatro es la raíz —lo que unió a Marta y a Raúl y lo que sostiene este encuentro en el tiempo—, pero la práctica lo desborda: son artes aplicadas, donde el cuerpo decide, la mirada se gana y cada quien sostiene su propia presencia y su autoría.
Lo que se desplaza
No mostramos mujeres superándose. Mostramos mujeres creando.
No explicamos la discapacidad. Desplazamos la mirada.
No asistimos a una actividad. Levantamos la escena.
El taller itinerante
Este teaser abre una segunda fase: convertir Cuerpos que no se callan en un taller itinerante que Marta y Raúl puedan llevar a otros centros ASPACE, asociaciones, espacios culturales, programas municipales, festivales de artes vivas, instituciones educativas — y a cualquier espacio, también no convencional, que se abra a recibirlo.
Una metodología que combina teatro aplicado, trabajo corporal y vocal, juego escénico, registro audiovisual, muestra final y archivo del proceso. Replicable, accesible y sostenible. Un laboratorio de aprendizaje a través de la acción —se aprende haciendo, con el cuerpo y el grupo como territorio—, pensado para crecer.










Un escenario sin nadie fuera
Empezó con cinco mujeres en ASPACE Dos Hermanas. Pero lo que se abre aquí no se queda en un grupo: hay algo que ocurre cuando alguien se expone ante las demás, se siente mirada sin ser juzgada y se atreve a inventar con el cuerpo lo que no cabe en palabras. Es algo que se repite siempre que hay un espacio para crear, y queremos abrir muchos más. Llámalo cura, llámalo encuentro, llámalo simplemente estar del todo presente por un rato. Eso no debería ser un lujo de unas pocas personas.
Por eso imaginamos este trabajo viajando: a otros centros, a otras ciudades, a espacios que no se parezcan a un teatro, y a escenarios donde personas con y sin discapacidad, de cualquier edad, se encuentren a crear juntas. No separar para cuidar — juntar para vivir. Que entrar a crear deje de ser un privilegio.
Un escenario que se parezca a la sociedad que queremos vivir.
Quiénes somos
Este proyecto nace de las clases en ASPACE, con estas cinco mujeres. Pero detrás hay dos trayectorias que se cruzaron hace años, al otro lado del mar. Marta y Raúl se conocieron al calor del vínculo cultural entre Cuba y Andalucía —una cooperación entre las dos orillas— y desde entonces, en distintos momentos, han compartido procesos, escenarios y horas de oficio: a veces juntos, a veces cada cual por su lado. Ahora se reencuentran aquí. Lo que Marta venía construyendo con el grupo tomó otro vuelo cuando Raúl se sumó: dos miradas a la par, que se sostienen en igualdad y oficio compartido.
Marta Victoria Domínguez Gutiérrez
Psicóloga, creadora y docente
«Nací y crecí bajo las tablas de un escenario.»
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Licenciada en Psicología (Universidad de La Habana, título de oro) y Máster en Terapias Psicológicas de Tercera Generación, con acreditación como agente de igualdad. Desde hace más de diez años el teatro es su herramienta, en consulta y en taller, con grupos de toda índole —infancia, mayores, diversidad funcional, reinserción— entre Cuba y España. Trabaja la creación escénica desde una mirada terapéutica: el proceso importa tanto como la escena.
Instagram · @lobuenosiesbreve
Raúl Capote Braña
Actor · Director de actores · Realizador · Docente
La escena es mi casa y mi laboratorio para explorar la condición humana. De ahí nacen la cámara, la creación y la enseñanza.
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Actor formado en el ISA (Universidad de las Artes, La Habana), con más de veinte años de trabajo en teatro, cine y televisión, entre Cuba, España, Noruega y México. Dirige actores, crea piezas audiovisuales y enseña. Su raíz es escénica; de ahí nace todo lo demás. Fundador de La Manigua, comunidad creativa y laboratorio escénico y audiovisual.
Ver mi trabajo →Dos miradas, un solo trabajo.
Lo que buscamos
Esto no es una actividad que termina con la muestra. Es un proceso que merece continuidad, y para que crezca y llegue a más gente buscamos alianzas y apoyos concretos. Cada uno de estos puntos es una puerta abierta a colaborar:
Continuidad del taller Que el grupo pueda llegar más lejos, sin que el coste lo decida.
El grupo ya se reúne cada semana, con un compromiso real. Pero este trabajo crece cuando tiene continuidad y tiempo: más sesiones, más días para ir hondo. Buscamos los medios para abrir esos días y, ojalá, para que participar no dependa de lo que cada quien pueda pagar. Lo que ya está vivo solo pide espacio para crecer.
Una obra a la altura del proceso. Darle forma y rigor para que viaje a festivales, muestras y pantallas.
Tenemos horas de material grabado en el proceso, con una fuerza que ya se siente. Lo que buscamos es darle la forma de una obra terminada —un documental híbrido entre el registro real y la ficción— con el rigor para circular en festivales, muestras y pantallas. Hacen falta tiempo de montaje, recursos de producción y postproducción, y manos con oficio. Y queremos que sea un proyecto piloto: la primera de muchas piezas que lleven esto a más lugares y más personas. El objetivo no es un vídeo bonito: es una obra que respete lo que pasó delante de la cámara.
Que nadie quede fuera por falta de recursos Crear cuesta. El acceso a crear no debería costar la exclusión.
Un proceso así tiene un coste real y poco visible: materiales, espacios, herramientas de edición, horas de trabajo especializado. Sostenerlo bien es lo que permite que el taller siga existiendo —y, sobre todo, que siga siendo gratuito para quien no podría pagarlo—. No nos parece justo que el acceso a crear dependa del bolsillo. Buscar sostenibilidad es, antes que nada, proteger esa puerta abierta.
Dónde mostrarlo, con quién sostenerlo Un proyecto se sostiene en su red — y también en sus recursos.
Buscamos espacios donde mostrar el trabajo —centros, festivales, salas, programas culturales y sociales— y, sobre todo, aliados dispuestos a poner algo concreto: una sala, una subvención, una coproducción, horas de un equipo, un presupuesto. Las buenas intenciones nos acompañan, y lo agradecemos de verdad — pero lo que hace que esto siga existiendo son acuerdos reales. Si tu institución, tu colectivo o tú podéis aportar a eso, esa es la conversación que queremos tener.